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lunes, 24 de agosto de 2020

TODO EMPEZÓ…


Reflexiones de Medio Día (24-08-2020)

Hora: 11.20 PM




Carlos Lares es un docente de Historia, de unos 52 años, hoy estaba en la hora del receso en el salón de profesores, es su último día, su jubilación había salido hace unos meses y llego un acuerdo con la dirección del plantel de terminar el lapso, esa mañana con mar de sensaciones emotivas, recuerdos exacerbados, historias positivas y  anécdotas tristes.

En sus casi 30 años de servicio, escucho muchos timbres de entrada y salida.

Era muy riguroso, de un carácter poco amistoso y muy amargo como un café negro, es por ello que no fue nunca el favorito de alumnos, tampoco el más cercano de los representantes y al mismo tiempo tenía pocos amigos colegas, sus años en esta profesión fueron difíciles, a pesar, que siempre cumplió con su trabajo y sus responsabilidades.

Hoy sonaría su ultimo timbré.

Los representantes contradecían su trabajo, porque era exigente, deseaba que sus alumnos hicieran actividades con calidad, pero muchos lo protestaban de forma grotesca y despectiva, ninguno de ellos le dieron un reconocimiento al finalizar cada año escolar, aunque no lo pedía, siempre pensaba que simplemente, con unas “gracias” hubiera bastado.

Pienso que el profesor Carlos, fue un incomprendido, por parte de sus alumnos, tanta dedicación y gran esmero, para que tuvieran una mente crítica y reflexiva, fue simplemente para muchos un fastidioso y que deseaba gobernar el aula como un cuartel, anhelaba que sus discípulos aprendieran algo de historia de Venezuela.

Seamos sinceros, nunca se ganó al público, en concurso de simpatía.

 -Casi 30 años siendo docente, ¿valió la pena?” -Se preguntó el profesor Carlos

Mirando a su alrededor, trata de darse un respuesta, son muchos años, son muchos timbres, son muchos alumnos, con el tiempo quizás su vocación ha ido minando.


 Pero su responsabilidad sigue intacta.

(Tomado de mi libro digital: “Historias de un Salón de Clases”)

Son Reflexiones de Medio Día
MSc. Ronal Julio Bravo Semprun
Twitter: @Reflexionesmd
Instagran: @Reflexionesmd
Maracaibo/Edo.Zulia/Venezuela

NOTA: SE PROHÍBE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL DE ESTE ARTÍCULO SIN LA AUTORIZACIÓN DEL AUTOR

martes, 18 de agosto de 2020

EL PROFESOR CARLOS


Reflexiones de Medio Día (18-08-2020)

Hora: 8.10 pm



Mi infancia fue muy difícil, a pesar de crecer en un hogar donde estaban mis padres y mi hermano mayor, era un sitio muy conflictivo, mi padre se llamaba Jackson no era un mar de ejemplo, poseía problemas con la bebida y tenía muchas “amigas”, situación que provocaba peleas constantes con mi madre Irene, una progenitora muy distante y fría, ambos criticaban mis sueños y hasta había momentos que aspiraban que me fuera mal en la vida.

Mi hermano Julián, era el preferido de mi padre, siempre le huyo al estudio, al terminar el bachillerato fue a trabajar con papá al taller, nuestra relación nunca fue la mejor, ese espacio fue un lugar  que siempre deteste, era un terreno para el fracaso.

Desde pequeño, fue mi meta ir a la universidad, una  vez cuando era niño  le comente a mi madre que quería ser abogado esta replico diciendo:

-La universidad es para gente inteligente
Quizás hubiera bastado una frase corta: “hijo todo poco a poco”, eso me destrozo, pero no cambio mi opinión, en la adolescencia  pensé en ser periodista, pero mi hermano se burlaba diciendo:

- ¡Que! cómprate una cartilla de letras y sales más rápido-

Chiste q provoco una carcajada burlona de mi padre, pase mucho tiempo sin comentar mis sueños, ni mis anhelos, para evitar una censura y humillaciones.

Recuerdo como si fuera ayer, cuando decidí ser educador, era un jovencito de unos 16 años, tenía mucha admiración por mi profesor de historia del bachillerato llamado Pedro Bautista, un señor impecable al vestirse y al hablar, dominaba al grupo con mucha simpatía y con mucha sabiduría , era simplemente una biblioteca ambulante.

-  yo quiero ser docente- Me dije

Así fue llene la planilla de inscripción de la universidad, con toda la seguridad que saldría en el listado de aceptados, me padre se molestó porque quería que fuera mecánico como él y que manejara el pequeño taller, que mantuvo la economía del hogar, mi madre se burló diciéndome que me moriría de hambre y mi hermano mayor solo dijo:

 -Un maestrico, que chimbo-

A pesar de esas críticas, yo me sentía bien, era algo que deseaba ser, además experimentaba que iba hacer algo productivo de con mi vida y en beneficio para la sociedad.

Pude haber escogido ser abogado o periodista, siempre tuve buena disposición a la lectura, me gusta ser creativo y disfrutaba los deportes, al mismo tiempo pude tomar el camino más fácil, ser como mi hermano quedarme en el taller de nuestro padre, llegar a las 6 de la tarde todo lleno de grasa de carro con unas seis cervezas y bebérmelas viendo televisión.

En esa época, los docentes eran mal pagados, con poco poder adquisitivo y pero con alto nivel de reconocimiento de la sociedad, pero tenia la ilusión que eso iba a cambia, pero ser maestro era una profesión de prestigio, las padres y representantes, veían a cada profesor como un elemento protagónico en la formación de los estudiantes.

Tuve una novia en el liceo, se llamaba Samantha era una chica bella, tenía el cabello negro y largo eso me gustaba mucho, era una relación muy casual, como podía ser una noviecita del liceo, hasta en algunos momentos,  ella de un beso y un abrazo, pero siendo adolescentes,  las hormonas estaban a flor de piel,  una vez intimamos cuando su casa está sola, fue simpática la situación, pero al cabo de unos días después, ella no quiso saber más de mí, pero no me incomodo ,con los años lo supere.

El día que supe que quede seleccionado, para estudiar en la universidad nadie en la familia me felicito, solo pusieron una cara de resignación, caramba iba a la universidad, no iba al ejercito ni a una guerra, pero me alegre mucho, entrar a este recinto de estudios universitarios, fue como llegar al cielo, no todo el mundo llega a ese nivel, tendría la oportunidad de estudiar y obtener un título universitario.


Ya me encontraba en camino, era importante y me sentía muy entusiasmado, en 5 años sería un profesor graduado en la universidad.

(Tomado de mi libro digital: “Historias de un salón de Clases”)

Son Reflexiones de Medio Día
MSc. Ronal Julio Bravo Semprun
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Maracaibo/Edo.Zulia/Venezuela

NOTA: SE PROHÍBE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL DE ESTE ARTÍCULO SIN LA AUTORIZACIÓN DEL AUTOR

miércoles, 12 de agosto de 2020

DARK


Reflexiones de Medio Día (12-08-2020)

Hora: 4.50 PM



Hace unos días pude ver por Netflix; la serie alemana “DARK”, que nos plantea después de una mezcla entre la física cuántica y la dramatización de un guion, que nos demuestra lo  posible los viajes en el tiempo,  donde  el viajante Jonas Kahnwald viaja a 1986 a buscar a su padre Mikkel Nielsen/Michael Kahnwald, según lo queramos ubicar.

En esta época difícil entre  ser parte de la diáspora venezolana y  vivir con la pandemia del coronavirus que nos afecta a todos de alguna forma, ha habido momentos que por mi mente ha pasado la pregunta, si pudiera ir al pasado ¿Ha donde iría?, no  sé, pero me gustaría ir en algún momento de los 80 y 90, a darme una mano.

Me gustaría  llegar al mismo año 1986, a los edificios de La Paragua, tratar de encontrarme cuando era un adolescente, para darme un consejo valioso:

_ Ronal no te enrolles  con una pelirroja, sal corriendo cuando conozcas a la hija del caracas y sobre todo no confíes en nadie ni en tu familia- sin dejarme hablar y desaparecería

Al mismo tiempo trataría de encontrar a mi abuela Olga, en alguna mañana de compras en el supermercado Cada, como siempre ella estaría sola con varias bolsas, me ofrecería ayudarla con ellas, la acompañaría hasta el apartamento y antes de irme, le comentaría:

_Sabe señora, usted se parece a mi abuela, ella murió hace tiempo- y mirándola a los ojos – no me pude despedir de ella, nuca pude decir: “Abuela te quiero mucho, nunca te voy a olvidar”- también me iría sin decir más nada

Pero vivo en el 2020, no hay viajeros del tiempo, lucho cada día por evitar ser parte de la estadística del covid19 y estoy agradecido por cada momento vivido y por lo que tengo.


Solo soy parte de una existencia ...¿Y Cuál realidad?

Son Reflexiones de Medio Día
MSc. Ronal Julio Bravo Semprun
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NOTA: SE PROHÍBE LA REPRODUCCIÓN PARCIAL O TOTAL DE ESTE ARTÍCULO SIN LA AUTORIZACIÓN DEL AUTOR

jueves, 6 de agosto de 2020

AFP


Reflexiones de Medio Día (06-08-2020)

Hora: 2.50 pm




La pandemia del Covid19 ha provocado la quiebra del mundo, las economías mundiales han sufrido fuertes golpes, que van desde la pérdidas de empleos hasta el cierre de grandes, medianas y pequeñas empresas, personas que han disminuido sus ingresos y por lo tanto sumergirlos en una pobreza que nunca habían llegado a pensar tener.

En Chile se aprobó que la gente pueda retirar un 10 % de su fondo de pensiones (AFP), para que sea utilizado para paliar la crisis económica ocasionada por el covid19, desde que se abrió esa posibilidad los chilenos y extranjeros han ido en cantidades industriales a solicitar el retiro y las administradoras de fondos han presentado dificultades en sus sitios web, para dar respuestas a estos ciudadanos preocupados y afectados por esta enfermedad.

Esta situación me hace recordar  un episodio, donde fui testigo de primera línea, era el año 1994 y debutaba como docente en un prestigioso colegio privado,  en mis primeras dos semanas intente  aplicar lo que aprendí en la universidad, muchos profesores de la escuela de educación nos invitaba a dejar atrás la rígida “vieja escuela” y asumir la moderna “escuela constructivista”.   

Así fue, en mis primeras semanas trate de ser amigo de mis alumnos, generar un ambiente más amplio y menos estricto, pero que va, ese método no me sirvió, los alumnos no m respetaban, no querían hacer tareas y mucho menos me veían como amigo.

Esta situación puso en peligro mi trabajo y me preocupo mucho, debí regresar a la vieja escuela, ser riguroso, aplicar disciplina y tomar el control en el aula, situación que me permitió tranquilizarme, pero me convirtió por siempre en el más odiado por alumnos y representantes.

Pasado los meses los estudiantes del último de año, organizaron su comité de graduación, escogieron a la profesora Florencia como asesora, ella era la más querida, más valorada y estimada del grupo, que en muchas oportunidades me criticaba por asumir esta estricta forma de tratar a los alumnos.




Un día que estaba con un grupo del último año, la profesora Florencia se apareció, pidió permiso para hablar con los alumnos, se lo permití y me fui a la parte del fondo del salón y esta se dirigió al grupo.

_ Se debe recoger un dinero, es para reservar el fotógrafo, me lo entregan y yo lo deposito en el banco- dijo al grupo

En esa época en Venezuela no había internet, ni existían las transferencias bancarias, pensé que había terminado  pero continuo hablando.

_ Uno como profesor debe verlos a ustedes, como hijos, yo los veo así, hay que cuidarlos, protegerlos y ser como unos padres, profesor Ronal debe seguir mi ejemplo.

_ Si profe Florencia, yo la quiero usted es como si fuera mi madre- dijo una chica parándose, abrazándola y escuchando aplausos del grupo, en pocos palabras teatro barato.

No le preste atención, seguí haciendo mi trabajo, pasaron los meses y la profesora Florencia dejo ir a la escuela, había un rumor que se había perdido un dinero en el comité de graduación.

Un día la directora nos informó que en el transcurso de la mañana, vendría un grupo de padres y representantes  del comité de graduación para hablar con los alumnos y les darían una información.

 Así fue, a eso de las 10 de la mañana llegaron,  les permití  la entrada y empezaron a dar la información.

_ Debemos   reponer un dinero, se les va  hacer llegar los datos de la cuenta bancaria, para que prontamente hagan el depósito y aseguremos la presencia del fotógrafo el día del acto.

-¿Y el dinero que nos robó la maldita de Florencia?, esa desgraciada debe ir  a la cárcel, nos robó en nuestra cara- dijo la misma jovencita que la había comparado con su madre.

Después se escuchó que el mismo grupo que la había aplaudido hace tiempo, ahora exigía su cabeza.

La profesora Florencia que había recogido el dinero del fotógrafo, no lo depósito, dejo de ir  a la escuela y se corrió el rumor que había tomado el dinero porque su esposo estaba enfermo y por eso había tomado el dinero, desconozco si lo reintegro al comité de graduación.

Eso me ratifico mientras más lejos de los alumnos mejor y que estos jamás serian amigos de un profesor.


Las AFP , la profesora Florencia y el mundo gira alrededor
 del dinero... todo es por culpa del cochino dinero
   
Son Reflexiones de Medio Día
MSc. Ronal Julio Bravo Semprun
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Maracaibo/Edo.Zulia/Venezuela

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